CAPITULO 3
NO PUEDES IRTE
Me despedí y con un leve suspiro me fui. Cada uno tomo su camino, para mi asombro Jack me siguió y luego de un momento dijo.
- No te puedes ir, no después de lo que paso ayer, después de lo que tú y yo sentimos el uno por el otro.
- Y ¿qué es lo que sentimos? –pregunte.
- Sabes muy bien lo que es –fue frio, casi fueron imperceptibles sus sentimientos y me pregunté qué era lo que había en ese chico que creaba las barreras tan grandes que tenia, no podía ser normal ni simple producto de una vieja cicatriz, simplemente no podía serlo.
En ese momento sus ojos se enfocaron en los míos, la pared de hielo había aparecido nuevamente, poco a poco me perdía entre ellos, podía ver mi reflejo en él, estábamos en un silencio absoluto y vacío, sentía unas ganas insaciables de besarlo, como si mis labios desearan los suyos tanto como mi necesidad de respirar, mi corazón estaba tan acelerado que las piernas temblaban y mis manos estaban totalmente heladas y algo sudorosas, no sabía si era por el fuerte frio que estaba haciendo en ese momento o tan solo porque estaba tan nerviosa y asustada. En ese momento Jack se inclinó levemente a besarme.
El noventa y nueve por ciento de mí, sentía unas ganas insaciables de besarlo, de que mis labios se juntaran con los suyos en una descarga de energía entre nuestros cuerpos, era como si de verdad lo necesitara, deseaba con mi alma conocer el sabor del néctar de sus labios, pero ese otro uno por ciento restante de mí, sabía que al hacerlo podría causarle un gran daño a Tabí y cuando habían pasado un par de segundos, sentí un suave y delicado roce de sus labios con los míos, fue la mayor descarga de electricidad que había sentido en años, la muestra más certera del amor que a ese hombre me profesaba, solo fue eso un leve y delicado roce, sabía que no podía hacerlo, en ese momento mejor sería voltear la cara y no permitir que me besara y luego de pensarlo más de dos veces decidí hacerlo , tan solo no podía permitir que me besara, era como traicionar a mi mejor amiga, aunque lo deseara más que nada en ese momento tan solo no podía hacerlo. Algo mayor que yo me lo impedía.
Para desconcierto de Jack, pregunto:
- ¿Por qué evitaste que te besara?
- Jake, ¿es que acaso no lo entiendes? ¿no ves la magnitud de las cosas?, como quieres que deje que me beses si, quiéralo o no, eres el novio de Tabí y ella es mi mejor amiga, no puedo hacerle eso, si te beso el sabor de tus labios quedara impregnado en los míos y así no podre sacarte de mis pensamientos nunca.
- Si pero…
- No pero nada, - lo corte tan de repente que hasta yo misma me asombre- no recuerdas ayer como le pediste en el teatro si quería ser tu novia, te puedes haber imaginado como me sentí yo, sentí que el mundo se había venido a mis pies –Dije con voz de rabia antes de que él pudiera terminar de hablar, no podía dejar de reprocharle lo mal que me había hecho sentir en ese momento, pero sabía que no había sido del todo su culpa- y hoy no puedes retractarte de eso que ayer dijiste.
- Sabes muy bien porque se lo dije, pensé que no me querías –dijo con vos frustrada, él también sabía que no había sido del todo su culpa, yo también había ocultado muy bien mis sentimientos-, que no te gustaba, por eso se lo dije a Tabí, quería olvidarme de ti y darme una oportunidad con ella –la pared de hielo comenzaba a desaparecer, esa era una de las pocas veces que veía el lado sensible de Jack-, pero ya sé que fue un error, fui un tonto, el más grande de todos a quien amo de verdad es a ti, a ti Hayley Stuart, no te puedes ir, nosotros…
- Jack, nunca existió un nosotros y creo que por ahora esto no se dará. Entiende, no puedo decir que te amo, aun sintiéndolo así, no sabiendo que Tabí está en el medio de todo esto, de esta gran y dolorosa locura, fue nuestra culpa no decir lo que sentíamos a tiempo, no tener la fortaleza de hacerlo, si de verdad nos queríamos y no puedo permitir que por nuestro error hagamos sufrir a nuestra mejor amiga, lo siento Jack, de verdad lo siento, no poder gritar a los cuatro vientos que te amo. Pero sabes que esto nunca será real.
CAPITULO 4
EL PUNTO DÉBIL DE JACK
Esas palabras pronunciadas por mí me dolieron tanto, como si me estuviera clavando un puñal en el corazón. Luego haber terminado de hablar pude notar como una a una iban cayendo las lágrimas del rostro de Jack, era la primera vez que veía que un hombre lloraba de verdad por mí, por mi amor y era Jack, podía dar por hecho de que era la primera vez en la que lo veía llorar, el un ser tan apático a los sentimientos lloraba por mí.
- No llores por favor, no lo hagas, algún día…
- ¿algún día qué? –Pregunto.
- Algún día por fin podremos estar juntos, algún día por fin podremos demostrar que nos amamos pero ese día lamentablemente no será hoy, quizás una vida muy lejana a esta, o más allá de lo perceptible, al finalizar el crepúsculo las estrellas se unirán para darnos paso hacia la vida eterna, la vía láctea será nuestro sendero y ahí podre decirte sin palabras lo que siento –Respondí.
- ¿eso es una oportunidad? –pregunto.
- No lo sé, dejemos que pase el tiempo, pero ahora debo irme a alistar mi equipaje para mañana. Te pido por favor que mañana estés conmigo, quiero que mis mejores amigos estén conmigo para despedirme de ellos.
- Hayley, por favor no te vayas, por favor no lo hagas, quédate conmigo –su orgullo se había devorado y había dado rienda suelta a sus sentimientos-, te necesito a mi lado, de nadie me he enamorado como lo hice contigo, te amo Hayley, maldita sea, Hayley te amo –se escuchaba enojado y frustrado.
- No me hagas las cosas más difíciles –pero yo a diferencia construía una muralla entre él y yo, y ponía mi orgullo en lo más alto posible-, debo irme y debo alejarme de todo.
- ¿hasta de mí? –Pregunto.
- Con el dolor de mi alma debo decirte que sí, te amo con el alma, pero a pesar de todo eso debo decirte adiós –Respondí con el rostro empapado de lágrimas-. Algún día encontraremos un lugar en el mundo, donde nuestro sueño de amor pueda llevarse a cabo, pero ahora debo seguir mi camino y tu igual debes hacer lo mismo, Jack debes entender.
- ¿Qué debo entender? Que por lo tonto que fui, no tendré a la chica que amo, a la que necesito a mi lado para poder ser feliz, a la que mi corazón pide a gritos, trato de entender pero no puedo.
- Debes hacerlo Jack, yo igual siento lo mismo, también te amo pero ahora debo seguir mi camino, como ya te lo dije algún día encontraremos un lugar en el mundo.
- Adiós Hayley, serás mi único amor, así sea mi amor imposible o tan solo una amor prohibido estés donde estés nunca saldrás de mi corazón. Así existan millones de obstáculos que si interpongan en nuestro amor, el amor que siento por ti es muy grande y juro que te esperare, esperare el momento en que por fin podamos estar juntos.
Luego de unos segundos Jack tomo mis manos, me dio un suave beso en la frente y me dio un fuerte abrazo, le correspondí, me abrazo como si no quisiera que terminara nunca, yo no quería que acabara pero tenía que volver a la realidad, así que me aparte.
- Debo sacarte de mi corazón –Susurre.
- Yo ni siquiera intentare hacerlo –dijo Jack mirando el suelo-. Ya conoces mis sentimientos, ya conoces ese amor que tanto quema mi alma, por supuesto que lo sabes, no sería capaz de mentirte con esto tan grande que siento. Estoy aquí, lo que, burdamente traducido, significa que preferiría morir antes que alejarme de ti –puso las manos mi rostro y dirigió mi mirada a la suya-. Mírame y te darás cuenta de la verdad de mis palabras.
- No podemos seguir haciéndonos daño –dije con voz áspera.
Agacho la cabeza y luego de un par de segundos dijo.
- Debo darte algo, algo que antes quizás nunca te lo hubiera podido dar, algo que traiciona mis comportamientos, mi promesa de no ser dependiente de un sentimiento, ver a mi madre sufrir por la falta de mi padre me hizo odiar al amor. Pero tu, criatura, has logrado que todas esas promesas se vayan al piso –fue ahí cuando supe que era lo que lograba construir esa muralla de hielo en sus ojos, sufría mucho y sentía que ese día sufría por mi culpa- aunque sé que es tarde te lo daré, sé que fui un tonto por no habértelo dado antes, pero quiero que lo tengas.
Metió la mano en su bolsillo y saco algo así como una carta, me la entrego y me pidió que la leyera
- Léela, por favor.
- Si lo hare.
- Te amo –musito.
Un aire helado recorrió todo mi cuerpo aunque quería decir que yo también lo amaba decidí contenerme, guarde la carta en mi mochila, me levante del asiento y me fui con rumbo a mi casa a terminar lo que ya había empezado. Pero apenas dando unos cuantos pasos me detuve y dije
- Volveré tan pronto que no tendrás tiempo siquiera de echarme de menos –apreté fuerte mis manos, quería dejar llevar mi conciencia a un lugar donde pudiera entender lo que estaba ocurriendo-. Cuida de mi corazón que lo he dejado contigo, solo tu yo lograremos ver más allá de donde termina todo. Espero enmendar esto que he hecho –mi voz estaba casi a punto desgarrarse.
No sé si me escucho o no, tan solo necesitaba decir eso que luchaba sin tregua por salir de mi alma. Habiendo terminado de hablar mi paso se hizo cada vez más rápido, solo necesitaba llegar lo más pronto posible a casa y encender el minicomponente de mi habitación lo más fuerte posible y fundirme en un sueño eterno.
No sé de donde saque las fuerzas para decirle todas esas cosas a Jack, ni tampoco de donde saque las fuerzas para no lanzarme a él y besarlo, no sé cómo lo hice, pero lo único que se con certeza es que lo hice y de que Jack en realidad si me ama tanto como yo a él, aun en mi fuero interno, me planteaba miles de preguntas acerca de esto que me estaba sucediendo ¿Qué hubiera pasado si lo hubiera besado? ¿Qué pasaría si los dos gritáramos al mundo todo aquello que decíamos sentir? Eran tantas las preguntas, que me sentía frustrada de no poder darle una respuesta a ninguna de ellas.
Sin darme cuenta Tabí lo estaba escuchando todo, todo lo que Jack y yo sentíamos y aun sin darme cuenta de nada me dirigí a mi casa a terminar de alistarlo todo.
Esa noche fue eterna para mí, no pude dormir nada, eran muchas las cosas que pasaban por mi mente en esos momentos, pero a pesar de todo de mi mente no podio salir la imagen de rostro empapado de lágrimas de Jack, era tanta la tristeza que albergaba mi corazón que había olvidado por completo la carta que me había dado Jack.
Ya cuando era hora de irme al aeropuerto, saque todo mi equipaje y tome de mi cama la foto de mis amigos, le di el ultimo adiós a mi habitación y me dirigí al aeropuerto con mis padres, al llegar al aeropuerto esperaba encontrar a todos mis amigos, pero para mí desconcierto solo estaba Alexz y pregunte:
- ¿Dónde están Jack y Tabí?
- No lo sé, ayer quedamos en que nos encontraríamos acá –respondió.
- No creo que no vengan, no creo que no sean capases de venir a despedirme, ¡me iré por dos meses!
Pero lo que yo no sabía era de que Jack si había salido de su casa, pero cuando ya iba a venir al aeropuerto Tabí lo detuvo y empezó a hablar con el.
- Hola Jack, puedes esperar un momento.
- Si, Tabí, dime.
- Jack yo…. –Vacilo por un par de segundos antes de continuar.
- ¿Qué sucede Tabí? Me estas preocupando.
- Yo escuche sin querer todo lo que Hayley y tu hablaron ayer luego de despedirse de Alexz y de mi.
- Tabí… pero, ya Hayley me lo dejo todo claro ella no…
- Jack espera, disculpa que te interrumpa, pero yo lo escuche todo, ya sé lo que siente el uno por el otro y lo que nunca fueron capaces de decírselo por miedo o tan solo por tontos, pero que en conclusión nunca se dijeron, tan solo hasta ayer, cuando ustedes consideraban que ya era tarde, pero están equivocados.
- Sí, pero ella ya no quiere nada, dijo Jack.
- Ella no quiere nada porque estoy en medio de los dos –respondió.
- Pero ya no puedo hacer nada.
- No, ¡Como que ya no puedes hacer nada!, que estas esperando ve y búscala no permitas que se valla, ella es mi mejor amiga y quiero lo mejor para ella, que este feliz con quien quiere, ve y dile que yo estoy de acuerdo con que estén juntos y dile que le agradezco que haya pensado más en nuestra amistad, que lograr por fin cumplir su sueño de estar con la persona que de verdad amaba.
- De verdad Tabí, lo que me dices es en serio.
- Si hazlo, lo digo muy en serio.
Jack y Tabí se dirigieron al aeropuerto. Por otro lado yo estaba esperándolos en el aeropuerto, pero sin saber nada de que lo que había sucedido, aún mantenía la esperanza de que mis mejores amigos llegaran a despedirme, para mi realmente era importante que lo hicieran. Al momento la bocina del aeropuerto dijo
- Todos los pasajeros del vuelo 2203 con destino a la ciudad de Buenos Aires por favor abordar el avión.
- Ultimo llamado a los pasajeros con destino a Buenos Aires por favor abordar el avión.
CAPITULO 5
LO QUE PARECIA SER UN NUEVO COMIENZO (¿COSAS DEL DESTINO?)
Sentía tantas cosas, la desazón se apoderaba de mi corazón y mi mente, sentía el sin sabor de un amor imposible rodeaba todo mi cuerpo, solo su recuerdo me bastara era lo único que me atrevía a pensar referente a él, un silencio macabro se sentía a todo mi alrededor, sentía mucha rabia porque mis únicos y mejores amigos no habían venido a despedirse, me despedí de mis padres, de Taylor y de alexz, y aborde el avión.
Subí uno a uno los escalones que me separaban paso a paso de lo que un día pudo ser pero no fue, me puse el cinturón de seguridad, no dejaba de ver por la ventanilla del avión esperando por poder verlos llegar, pero era inútil ya que no pasaba nada todo seguía su rumbo normal y Jack y Tabí no llegaban, luego de un par de minutos el avión despego.
Luego de tener cinco minutos de haber despegado llegaron Jack y Tabí, pero lamentablemente ya era tarde, ya no había vuelta de hoja, mi vida se había convertido en una típica telenovela, yo era la típica protagonista con el corazón roto y lo peor era lo que estaba por venir, eso sí puedo asegurarlo.
Quizás si hubieran venido antes que despegara el avión las cosas hubieran cambiado o sido distintas, no sabría decir si hubiera dejado mi sueño de la música por darme una oportunidad con Jack, no lo sé, pero lo que se con gran seguridad es de que si hubiera sabido lo que estaba pasando con ellos no hubiera estado sintiendo esa rabia y tristeza que sentía en ese momento, no hubiera estado sintiendo ese vacío en mi pecho donde se suponía que debía ir mi corazón, las cosas hubieran cambiado demasiado si hubieran llegado a tiempo
Jack y Tabí llegaron al aeropuerto muy agitados y se encontraron con Alexz
- ¿Dónde está Hayley? Pregunto Jack
- Ya es tarde, su vuelo salió hace ya 5 minutos
En ese momento Jack frunció el ceño y dijo con mucha rabia y frustración
- No, no ahora, no justo ahora después de esto que está pasando, pensé que por fin iba a estar con ella, - nuevamente la muralla de hielo se reconstruyó en sus ojos pero esta vez con más rabia y frustración que antes- por fin íbamos a estar juntos como pareja, ahora ni siquiera puedo tenerla cerca, porque está a miles de kilómetros de acá a mi lado.
- Jack por favor cálmate ya no podemos hacer nada, esperemos a ver con el tiempo que pasa.
- Maldita sea, volví a perderla… odio sentir esto
Sin ya poder hacer nada, cada uno de ellos se fue a su casa. Por otro lado estaba yo, sola en el avión. Pensando en muchas cosas; en mis amigos, en cómo sería mi vida en Buenos Aires, cientos de preguntas sin respuesta eran tantas las cosas que pasaban por mi mente, quizás este viaje me podría servir a poder dar respuesta a todas estas interrogantes que estaban en mi cabeza.
Ya teniendo varios minutos de que el avión hubiera despegado iba a sacar de mi mochila, mi iPod para escuchar un poco de música, pero cuando iba a sacarlo, sentí algo así como una hoja de papel y la saque, en ese momento recordé que esa era la carta que me había dado Jack, al sacarla pude percibir el olor de su perfume, era un olor exquisito, la mezcla perfecta de seducción y belleza, decidí abrirla y ver qué era lo que decía.
Cuando la abrí pude notar que el papel estaba un poco desgastado y viejo, como si fuera de hace mucho tiempo, y tenía varios colores de tinta, como si la hubiera escrito por partes y en varios días, la carta decía
Princesa…
Un profundo sentimiento de vulnerabilidad y amargura se han apoderado de mi esta noche.
Como me encantaría que pudieras inmiscuirte en mi cabeza y en mi corazón y pudieras entender mejor esta revolución indómita que tanto me atormenta, que sería una completa utopía el poder plasmarla en una hoja de papel
Pero… intentare hacerlo
Mi niña hermosa, mi pequeña princesa, son tantas las cosas que quiero decirte, pero que nunca me he atrevido a hacer…
Nunca me llegue a imaginar poder llegar a sentir esto por alguien, te amo de tal manera que ninguna carta ni mil palabras podrán decirte todo esto que siento, lo feliz que me hace sentir con solo saber que existes y que puedo disfrutar de tu belleza día tras día, tenerte cerca me llena de vida y me dan ganas de despertarme cada día, mi alma y mi corazón se llenan de regocijo al escucharte, al verte, al tocarte o tan solo al recordarte.
Desde que tengo uso de razón imagine que algo como esto no me podría suceder, me imaginaba ajeno al amor, la situación y el dolor de mi madre había lograda que construyera una poderosa muralla entre el amor y yo, pero tenías que llegar a mi vida para destrozar la muralla en pedazos y dejar un sendero de vulnerabilidad en mi vida, amarte s traicionar la promesa de no enamorarme de solo vivir dejando de lado cualquier sentimiento ajeno a mi propia promesa.
Creo que nunca tendré las fuerzas y la valentía suficiente para decirte todo esto que siento por ti, o para entregarte esta carta, te he amado en secreto por tantos años, que es difícil imaginar cómo he sido tan tonto como para no haber tenido la suficiente valentía de habértelo dicho nunca, ¡ tenerte solo como una amiga es tan difícil¡…., verte a los ojos y sentir que a cada momento me enamoro más y más…, sentir esas ganas insaciables que albergan mi corazón por besarte, por amarte y que me ames, este amor que siento por ti es tan hermoso y puro , que estoy seguro que no podría llegar a amar a alguien más como te amo a ti
Te has convertido en algo indispensable para mi, para mi vida, para que tan solo pueda llegar a ser feliz en este mundo, cuando estas lejos mi corazón y mi alma se entristecen pero al sentirte cerca todo cambia, todo vuelve a ser ameno y reconfortante y una sonrisa vuelve a mi rostro
Eres todo lo que yo quiero, todo lo que siempre e anhelado, eres mi ser, mi alma, mi luz cuando solo estoy rodeado de mortífera oscuridad, la soledad se marcha cuando estas a mi lado, eres la única chica que ha logrado despertar los más hermosos sentimientos de mi ser, y por eso todos los días le agradezco tanto a Dios que te allá puesto en mi camino, en mi vida, en mi mundo.
Eres la princesa de mi cuento de hadas, Mi princesa hermosa tan solo te definiría con tres palabras: Amor, Dulzura y Belleza, eso eres para mí y hasta la eternidad lo seguirás siendo.
Me harías el hombre más feliz de todo el universo saber que sientes algo parecido por mí, compartir mi vida a tu lado sería tan solo como vivir en el paraíso, te amo princesa, una y mil veces te amo, nunca me cansaré de decirlo, de sentirlo, de vivirlo…
Ojala algún día tenga el valor para demostrarte este gran amor que se derrama en mi corazón por ti, tan solo una palabra tuya bastaría para sanar cualquier herida que albergue en él.
Tengo tanto miedo de que algún día te alejes de mí, que desaparezcas de mi vida y a lo que más le temo es que no sea que capaz de decirte esto que siento desde hace tanto tiempo, algo que en muchas ocasiones he intentado decirte pero no soy capaz, por tener miedo a una decepción
Espero que algún día puedas oír de mi boca todo esto que te estoy escribiendo en esta pedazo de papel, que sepas que en este mundo hay alguien que te ama más que a su propia vida, que te amó en silencio por muchos años, y que te amara por siempre y que se siente orgulloso de lo que eres y de cómo eres
Nunca me he atrevido a decirte personalmente que te amo. Tal vez lo justo sería decir que necesito amarte, realmente lo necesito.
Desde hace mucho intente forjar a un ser frio y calculador en mi, completamente alejado de los sentimientos y centrado en lo que realmente creía importante, creando mi propi muralla ante ti, pero como ya verás no pude, con un solo soplido lograste derrumbarla y logras que me sienta como un niño vulnerable a tu lado, con el corazón palpitando a mil y las piernas temblando ante tu presencia
Solo deseo que algún día podamos ser solo tú y yo para siempre…
Atentamente: Jack Stronger.
Cuando estaba leyendo la carta sentía como si Jack fuera el que hubiera estado leyéndola a mi lado, sentía como millones de mariposas revoloteaban por todo mi estómago, no podía contener las lágrimas al leer tan hermosa carta, darme cuenta como el también sentía lo mismo que yo, pero algo dentro de mí se sentía tan feliz y emocionada al saberlo, no sabía lo que era pero era realmente hermoso, pero aunque amara a Jack como lo hacía en ese momento debía olvidarme de él, para así no seguir haciéndole daño a todo las personas a quienes quería ni tampoco seguir haciéndomelo a mí misma, mire la carta por última vez y la guarde nuevamente en mi mochila.
- ¿estás bien?- pregunto la anciana que estaba sentada a mi lado.
- Si… fue una respuesta casi imperceptible
- ¿líos amorosos verdad?
Sonreí dando una respuesta afirmativa a su pregunta
- Estos jóvenes de ahora y sus extrañas relaciones amorosas
- Solo digamos que por tontos y por creer que las cosas nos llegaran solas siempre terminamos sufriendo más de lo necesario,
- Hay eres tan joven, apenas experimentas lo que es el amor solo deja que ese sentimiento que ha unido el mundo por años haga lo que tenga que hacer quizás no ahora criatura pero pronto hermosa niña pronto llegara el amor para ti
- Ojala.
- Así será linda niña, así será- hablo con tanta seguridad que lo sentí casi real
Seque las lágrimas de mi rostro y empecé a escuchar música, en momentos como esos la música era de las pocas cosas que lograba calmarme un poco.
Cuando ya estábamos a punto de llegar a Buenos Aires, decidí ver por la ventanilla. Era hermoso lo que se podía ver fuera de ella, ya llegados a Buenos Aires cuando baje del avión, lo primero que pude sentir fue un frio enorme que roso mis mejillas, como si las manos más dulces y delicadas me hubieran rosado el rostro. Termine de bajar del avión y me encontré con mis tíos Robert Stuart, Eimy Roscou y mi prima Gabriela Stuart , ella estaba igual a como lo estuvo en la última visita que nos hiso en casa y con su look y su forma de vestir que tanto la caracterizaba, sus blusa un tanto abstracta, de colores raros y alocados, su pantalán entubado, sus zapatos converse, su correa que nunca le faltaba y su pelo a medio lado que le tapaba el ojo derecho, pero a pesar de todo lo que decían a mí me gustaba, ya que era muy parecido a como yo me bestia. Abajo ya del avión, me saludaron y nos dirigimos a su casa. Al llegar me dijeron cuál iba a ser mi habitación, entre con Gabriela y me puse a arreglar mi ropa al sacar una blusa vi las fotos de mis amigos que estaban en mis maletas y la tristeza volvió a mí, tome la foto y la puse nuevamente en una mesa que estaba en la cabecera de la que iba a ser mi cama, seguí arreglando mi ropa y en cuanto lo hacía le contaba todo lo que me había pasado en Bogotá a Gabriela.
- son muy triste todas esas cosas que te han sucedido, finalizo cuando me quede en silencio
- Si lo sé, en gran parte me vine por eso quiero cerrar la herida que está en mi corazón y dejar que el tiempo pase para que esta se convierta en una cicatriz que desaparezca con el tiempo para así poder tomar la mejor decisión, que al recordarla la tristeza y el dolor no vuelvan a mis recuerdos.
Gabriela con una sonrisa en su rostro dijo
- no vivas en el pasado, trata de construir un nuevo y mejorado presente, ni mucho menos quieras vivir en el futuro y saber lo que pasara, disfruta y vive con alegría lo que está sucediendo en este momento, quizás Buenos Aires te tenga deparadas cosas muy buenas que te hagan olvidar esos malos recuerdos que viviste en Colombia
- Si eso hare, me enfocare en mi música, para eso vine y eso es lo que lograre, estoy segura de eso. Dije con cierta tristeza en mi voz
- Bueno ya no más tristezas en este lugar, solo te digo que trata de sonreír aunque quieras y necesites llorar, vamos que te presentare a unos amigos que también van a estar en la banda que haremos
- Si, Gabriela, todos tenemos problemas , y lo bueno de todo eso es poder tener personas dispuestas a escucharte y a ayudarte, gracias por haberlo hecho
- Está bien Hayley
Me tomo de la mano y salimos de la casa,
Saliendo de la casa dirigí la mirada hacia el reloj y recordé que ya era hora de que usara el inhalado, cuando saque el inhalador Gabriela sonrió y pregunto
- ¿todavía necesitas del inhalador? ¿aun tienes esos ataques que nos asuntaban tanto cuando pequeñas?
Curve los labios en una sutil sonrisa
- Si todavía necesito usar el inhalador y según el dictamen de muchos médicos este aparatico que me ha sacado de muchos aprietos me acompañara por mucho tiempo mas y en cuanto a los ataques, luego de lo que sucedió con Kristen son cada veces más recurrentes
- Que mal, pero bueno que le vamos a hacer
- Si lo sé- dije introduciendo el inhalador nuevamente en la mochila
- Hola chicos, les dije que vinieran debido a que vengo a presentarles a mi prima Hayley Stuart, ella es la chica que les dije que venía de Bogotá Colombia y que también hará parte de nuestra banda, es todo una profesional con la guitarra.
- No tanto como una profesional Gabriela.
Gabriela empezó a presentármelos a todos, ellos eran, Jeremy Swan el pianista y Zac Leto el baterista, el chico que se parecía tanto a Jack.
No podía dejar de mirarlo, era tan parecido a Jack, me lo recordaba tanto.
Me quede en silencio por unos segundos y al momento Zac dijo
- Sos más bella de lo que dijo Gabriela
- Gracias, respondí sonrojada
Tomo mi mano, se presentó y me saludo.
- Soy Zac leto, Un día de estos, debemos salir, a ver una película o simplemente a caminar y poder disfrutar un poco más de tu belleza- a leguas se notaba que era uno de esos típicos chicos Casanova y bufones.
- Si, así será, pero primero, debes soltar mi mano. murmure sonriente.
- Si, lo siento, dijo sonrojado.
- Tranquilo suele pasar. Voltee la mirada al lugar donde estaba Gabriela y note como el rostro de Gabriela había cambiado radicalmente, había pasado de ser sonriente a estar totalmente serio, me sentí incomoda así que decidí alejarme un poco de Zac.
Nos despedimos y Gabriela y yo nos fuimos a casa, ya que tenía que terminar de arreglar mis cosas, de camino a casa el comportamiento de Gabriela se tornó bastante incomodo el silencio que nos rodeaba era molesto así que decidí preguntar
- Ese chico Zac… ¿te gusta verdad?
- ¿porque me preguntas eso?- su rostro se enrojeció al instante
- Tan solo respóndeme ¿te gusta o no te gusta Zac?
- No…-titubeo- no me gusta somos amigos desde hace muchos años pero tan solo eso bueno amigos. Respondió sin dejar de mirar al suelo
- Mmm entiendo
Aunque ella quisiera negarlo algo dentro de mí sabía que me estaba mintiendo, pero a pesar de eso confié en su palabra y decidí terminar con ese tema y no mencionar más acerca de ello
Cuando llegamos mis tíos nos tenían una gran sorpresa y de que nos iríamos a un campamento por el tiempo de mes y medio llamado MUSIC CITY, con los demás chicos de la banda, pero que allá no nos podíamos comunicar con nadie que estuviera fuera del campamento, ya que era un santuario musical o algo así, dijimos que si, sin siquiera pensarlo y al momento nos informaron que debíamos irnos al día siguiente, y en seguida me fui a la habitación con Gabriela.
Al llegar allí note algo un poco extraño y era de que mi teléfono móvil tenia cobertura y le pregunte a mi tíos, que era lo que estaba sucediendo y ellos respondieron, que lo que pasaba era de que la empresa donde estaba inscrito mi teléfono móvil también estaba en Buenos Aires y por eso era que tenía cobertura. a los minutos de haber terminado de hablar con mis tíos recibí la llamada de mis padres, me sentí tan bien, hable con ellos por un largo rato, luego de un momento la llamada se cortó, no sabía por qué había sucedido, intenté llamarlos de nuevo pero no podía hacerlo, no salía la llamada y entonces decidí mandarle un mensaje de texto, precisamente en ese momento mi teléfono se quedó sin batería, empecé a buscar mi cargador pero recordé que lo había dejado conectado en mi habitación en Bogotá, buscaba como loca una manera de poder llamar a Colombia, le pregunté mis tíos y a Gabriela pero era inútil, ni siquiera podía Salir a llamar en algún lugar donde pudiera comunicarme con mi padres porque ya era demasiado tarde y todos esos establecimientos ya estaban cerrados, sentía tanta rabia y frustración porque al día siguiente me iría al campamento y no podría hablar con ellos por mucho tiempo.
De verdad quería hablar con mis padres, con mis amigos y no puedo negarlo deseaba con toda mi alma hablar con Jack, así solo fuese por un momento, además quería y necesitaba saber cuál había sido la razón de peso que hubiera ocasiona que él no hubiera ido a despedirse de mí en el aeropuerto, si se lo había pedido e igualmente porque Tabí tampoco lo había hecho.
En fin sentía tanta rabia, porque no había podido hablar con las personas que más quería hacerlo, frustrada por no haberlo hecho, decidí acostarme a dormir, o siquiera a intentar hacerlo, para al día siguiente irme al campamento. Así fue, al despertar termine de arreglar mis maletas para irme, Gabriela me llamo y dijo que ya era hora de irnos, salimos de la habitación y nos fuimos. Al salir intente comunicarme nuevamente pero otra vez fue un intento fallido, mis padres no contestaban, así que les deje un mensaje en la contestadora diciéndole todo lo que había sucedido y que no podría hablar con ellos por un mes y medio,
Algo como.
- Padres me voy a un campamento a las afueras de Buenos Aires, dura mes y medio, saludes a mi hermanito, los amo demasiado. Con cariño su hija Hayley,
Posdata: si no puedo comunicarme con mis amigos por favor cuénteles todo lo sucedido y díganles que los quiero y que los voy a echar mucho de menos
Cuando ya iba a llamar a mis amigos, los chicos bajaron del autobús para decirme que ya era tarde y debíamos irnos.
Y vino a mi nuevamente ese estúpido sentimiento de frustración y rabia que ya en los últimos días se había convertido en al recurrente en mi diario vivir, sentía un gran vacío, de verdad quería hablar con ellos, saber cómo estaban y en especial porque no habían venido. Pero sin saberlo una historia muy similar la estaba viviendo Jack en Bogotá, el estaba intentando llamarme pero no podía porque mi teléfono estaba apagado, estaba muy desesperado, le pregunto a mis padres pero nada era parecía funcionar, todos sus intentos eran totalmente fallidas al igual que los míos
Subí al autobús encargado de recogernos y nos dirigimos al campamento.
Al llegar allí nos quitaron todo aquello con lo que pudiéramos tener contacto con el mundo exterior. Entramos y nos dieron las cabañas. Tire mis maletas a la cama y Salí de la cabaña a caminar, quería pensar y reflexionar acerca de todo aquello que me había pasado en Colombia y sabía que en esas cuatro paredes no podía hacerlo, desde muy pequeña cada vez que me sentía frustrada por alguna situación, escapaba de casa a un pequeño bosquecillo que estaba cerca de casa esconderme en la gigantesca raíz de uno de los árboles de aquel bosquecillo, me quedaba ahí tenida por horas y solo salía cuando oscurecía o cuando escuchaba el llamado de mis padres, aunque recuerdo que cuando mis padres discutían huía de noche de casa y pasaba la noche en aquel árbol, solo Tabita y Jack conocían mi pequeño escondite secreto, sentirme parte de la naturaleza era lo único que lograba tranquilizarme, estar en contacto con la naturaleza lograba que me sintiera en paz. Y ya que no estaba en casa y no podía irme a mi escondite debía buscar algún lugar en ese campamento que lograr suplir la falta de aquel lugar.



No hay comentarios:
Publicar un comentario