MusicPlaylistView Profile
Create a playlist at MixPod.com

jueves, 27 de octubre de 2011

APARTADOS DEL LIBRO =)


Luego de mirarme por un momento sonrió y me beso en la frente, fue algo tan suave, tan delicado, por fin había podido estar con mi amor verdadero y saber lo que significaba en verdad y fue cuando de repente una delicada melodía pudo escucharse a lo lejos… como por instinto intente bailar y Jack admirado tan solo no podía dejar de verme hacerlo. Era la primera vez en mucho tiempo que sentía aquella música ser parte de mí. Cada sonido era la chispa que activaba uno a uno mis sutiles movimientos que tenían fascinado a Jack que me observaba con dulzura.
Uno a uno los compases de aquel baile se fueron uniendo causando aquel esplendoroso espectáculo y Jack que me observaba de cerca con admiración y deseo, sintió de repente la necesidad de unirse a ese exquisito baile que parecía como otorgado por los ángeles

Juntos… muy juntos sentimos como la música penetraba una y otra vez nuestros cuerpos uniéndonos en un letargo que traía consigo aquellos movimientos, era placer, era pasión, era vida.
 Era difícil describir el ritmo al que respirábamos, en ocasiones rápido y desenfrenado como si nada en esos momentos pudiera detenernos y entonces como por arte de magia empezaba a detenerse al punto de ser tan sutil, que ni siquiera podía percibirse.
Parecíamos inmortales, era como si de repente nadie pudiera con nosotros, era una sensación tan exquisita que nuestros cuerpos temblaban con cada estribillo de aquella melodía. Nuestro baile era un poseso que se había apoderado de ambos sin permitirnos pensar… solo sentíamos, solo sentíamos nuestros cuerpos ardientes de deseo como si realmente necesitáramos hacerlo 
Era un elipsis tan placentero que parecía llevarnos directo a nuestro final. Al más inolvidable fatídico final. Y si ese era el paso que nos llevaría a la muerte, si el cabalgar de  nuestros corazones acabaría con nuestras vidas, y si aquella brutal cercanía desapareciera nuestra existencia.
Juntos… muy juntos esperaríamos nuestra más placentera muerte, para compartir en otra vida ese exquisito baile que supero con creses cualquiera de nuestros deseos, que reboso nuestros corazones con el elipsis de la pasión y desemboco en  nuestros labios el néctar de la muerte. El de la muerte de un pasado infortunio, con el surgimiento de un futuro que parecía interminable

No hay comentarios:

Publicar un comentario